Mary Tetas

María trabajó para mí durante 6 meses con buena voluntad, pero pareja mediocridad e ineficiencia. Los compañeros la habían apodado Mary Tetas, porque era lo único que se destacaba de ella. En cuanto pude librarme de ella lo hice.

Un par de meses después me mandó un mail diciendo que se había quedado sin plata y que necesitaba un préstamo. Le conté que me había quedado debiendo varios adelantos y que necesitaba una garantía. Yo sabía que ella no la tenía, y quería ver cuán necesitada estaba.

– Realmente necesitás este dinero? – pregunté atrevido.

- Estoy muy necesitada.

- Convenceme de que te dé dinero con algo creativo…

- Qué puedo darte a cambio del préstamo? , me respondió.

Lo que quiero de vos lo tenés puesto – le escribí- dejando de lado todo escrúpulo. Se hizo la tonta un par de veces más, porque quería ver mi propuesta por escrito. Se la mandé por email con una dirección transitoria para que no pudiera usarlo contra mí, pero se lo dije con todas las letras:

-Quiero verte las tetas. Mandame una buena foto y la tomo como prenda. Si no me pagás la deuda para el lunes 4 a las 10 hs. la publico en la web. Tuve que firmarle un papel comprometiéndome a no divulgar su foto si el pago se hacía dentro del plazo estipulado.

A las 10 de la mañana del lunes 4 el pago no había llegado, y le mandé una carta documento informándole que se había cumplido el plazo.

De poco sirvió que a las 10 y cinco el cartero trajera un cheque que cancelaba la deuda. Como dije, Mary era ineficiente.

No soy un hijo de puta. El cheque era mío y me lo quedé. Y estoy autorizado a publicar esta foto de Mary Tetas.

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